martes, 22 de febrero de 2011

Si leéis esto es que ya no estoy aquí...




-Te lo digo de verdad Auri, que en mi cocina aparecen fantasmas.

-Venga ya Samu, ¿me lo dices en serio? Eres físico joder, si hubieras estudiado Filosofía lo entendería, pero precisamente tú...

-¿Y qué quieres que haga si el coco me persigue?

Ella bajó la mirada y vio que entre sus dedos, sobre la mesa, Samu tenía un sobre con una inscripción en bonita rúbrica de la que sólo pudo leer "...ya no estoy aquí".

-Lo dices para asustarme, además, todavía tienes pendiente enseñarme tu casa, no me has invitado desde que te mudaste en verano.

-Cierto, pero no querrás que te invite con mis fantasmas por allí pululando, ¿no? Aparecen justo por la ventana del fregadero y me miran como esperando a que les abra la puerta.

-¿Sabes? Creo que la sobremesa ya se ha alargado lo suficiente, me voy a casa, estás bebido y mañana trabajo.

Lo cierto es que años atrás no habría dejado en aquel pub a Samuel, se conocían desde su época de estudiante en Salamanca, cosa rara, dos andaluces que van a conocerse a la otra punta de España: Salamanca. No sabía si era por la mística de la ciudad, si era porque era la primera vez que salía del manto protector de sus padres o por lo atractivo que era, pero el caso es que Samuel había sido su gran amor de la juventud. Cuando lo vio fue como si ambos no pudieran dejar de mirarse, entonces el se acercó, le dijo si sabía donde estaba el despacho del profesor Miralles. Ni idea. Entonces él le dijo:

-Vale, te haré otra mas fácil, ¿me dices tu número de teléfono?

El caso es que, como todas las bonitas historias de la juventud, llegó un día en el que la magia se rompió, acabaron sus carreras, él se fue al Reino Unido a hacer su tesina y ella volvió a su casa, donde la esperaban un cómodo trabajo en la empresa de su padre, un sueldo digno todos los meses y un mar de llantos mientras miraba por la ventana cada noche del frío invierno en las que la lluvia hacía aparecer su reflejo en los cristales de su habitación.

Años después él volvió, con su bonita sonrisa, su mirada inocente y su fácil conversación, inconsciente de cuantas noches de soledad y frío interior había pasado ella. Como si nada hubiera pasado la invitó a cenar, después de tantísimo tiempo, casi se quedó helada cuando vio su nombre vibrando en el móvil.

Ya en la acera miró hacia el pub y por la ventana vio a Samuel, aún sentado en la mesa en la que habían estado, mirando hacia la silla que ella había dejado vacía. Después de todo quizás había esperanza para ellos dos. Se subió a un taxi. El trayecto se le hizo mas largo de lo normal. Se bajó aún ensimismada en la vacía mirada de Samuel en aquel pub y se dirigió a la puerta de la casa. Mierda, se me olvidó pagar. Se volvió hacia el taxi, pero éste ya no estaba allí. A decir verdad, no recordaba al taxista, él no le había hablado al subirse ella, ni ella a él tampoco, ¿le había dicho donde tenía que llevarla? Auri, te estás volviendo loca, han pasado años y Samuel aún te hace desvariar como a una tonta niña de 19 años.

Entró en el porche, subió las pequeñitas escaleritas de la entrada y buscó las llaves en el bolso y encontró un papelote dentro de él. Lo sacó y leyó en una pulcra letra: "Si lees esto es que ya no estoy aquí". ¿Cómo coño había llegado eso allí? Después vería que era, se lo guardó en el abrigo. De las llaves ni rastro. Muy bien Auri, eres una crack, te has olvidado las llaves dentro, de puta madre. Quizás podría entrar por detrás.

Dios, había bebido mas de lo que creía, la cabeza empezaba a no funcionarle bien, los ojos le lloraban y sus pasos eran indecisos. El viento soplaba meciendo las hojas de los arboles y trayendo hasta sus oídos los silbidos de la noche. Mierda, y el tonto de Samuel hablándole de fantasmas. Rodeó la casa y al acordarse que la semana pasada ya tuvo que usar las llaves de repuesto maldijo para sí misma. Se dirigió a la ventana, se empuñó el codo con el abrigo pero antes se aseguró de sacar de él el sobre y lo sostuvo en la otra mano. Golpeó fuertemente el cristal hasta partirlo. Iba a tener que entrar por encima del fregadero, estupendo. Metió la mano con la que sostenía el sobre para abrir el pomo por dentro...

...y entonces alguien desde el interior de la ventana le quitó el sobre de la mano. Al otro lado del cristal, alto y erguido, mirando el sobre con ojos pretificados e inyectados en sangre. Samuel levantó la mirada:

-¿A...A...Auri?

sábado, 29 de enero de 2011

Don't say yes!!!



Nada, últimamente no tengo tiempo de escribir ni de pensar en nada más que no sean los exámenes, así que para teneros entretenidos al menos de vez en cuando os pondré una cancioncita, xD. Ésta es bonita, para una bonita tarde de Enero, fría pero luminosa, no es mala combinación si no fuera por el tocho de apuntes que tengo sobre la mesa.

domingo, 9 de enero de 2011

sábado, 8 de enero de 2011

Mystic's Dream






Un sueño en una noche nublada terrenal.
Cuelga sobre la luna creciente
una canción sin voz en una luz eterna.
Canta en el amanecer que viene
con las aves en vuelo que hacen escala.
Cuando el corazón mueve las piedras
es que mi corazón está anhelando
tu amor.

Una pintura cuelga en una pared de hiedra
ubicado en el musgo verde esmeralda.
Los ojos declaran una tregua de confianza
Entonces me atrae muy lejos.
Cuando profunda en el crepúsculo del desierto
la arena se derrite en el fondo del cielo.
Cuando la oscuridad establece su manto carmesí
sus luces me llamarán, me llamarán a casa.

Un sueño en una noche nublada terrenal.
Cuelga sobre la luna creciente
una canción sin voz en una luz eterna.
Canta en el amanecer que viene
con las aves en vuelo que hacen escala.
Cuando el corazón mueve las piedras
es que mi corazón está anhelando
tu amor.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Rostrum

IMPORTANTÍSIMO LEER ESCUCHANDO LA MÚSICA.



La luz de la Luna teñida de rojo se filtraba por la ventana a medio abrir de la habitación de Isobel. Sus cortinas color sangre vestían de rojo los pálidos rayos de una Luna venida a menos por el invierno, como si no quisiera mostrarse en toda su plenitud y prefiriera esconderse tras las nubes debido al frío invernal. Cuando la Luna se abriga tras las estrellas titilantes del cielo su luz parece menos clara y mas tímida. Isobel se liberó de unas pesadas mantas que hacían mas acogedora una noche diseñada para hacer escapar hacia el cielo cualquier atisbo de vida en la Tierra y se adentró en la oscuridad de su cuarto. El frío golpeaba en su rostro y le punzaba, no obstante, el poder que le hacía posar un pie delante del otro sobre el gélido suelo de mármol blanco era mayor que el deseo de volver a su cobijo de sabanas y seguridad, algo en su interior, sin saber que era, la empujaba a escaparse de su habitación, flotar sobre sus pasos y arrojarse a los peligros de la noche, llena toda de gemidos, resplandores de entes etéreos invisibles a nuestros ojos, crujidos venidos de donde nada debía haber y miradas felinas provenientes de la oscura entrada al infierno.

El poder que le hacía abandonar la seguridad de su cama era como un susurro, una voz que repiqueteaba en su cabeza y la convencía con dulces palabras de madre a que se acercara hacia ella, por mucho que Isobel supiera que de protectora tenía poco aquella sibilante voz. Pasó por delante de la puerta de su vestidor, desde cuyo interior un claroscuro aura dorado se colaba entre las rendijas de la entrada. Isobel entró. La dorada llamada de su cabeza provenía de su espejo, donde tantas veces se había mirado para probarse sin éxito alguna prenda de ropa que disimulara de algún modo su demacrado rostro. Hacía años, jugando con sus primos, Isobel había sufrido la desgracia de recibir de parte de unos de ellos en la cara un cubo lleno de lejía, pensando su primo que se trataba de agua, lo cual había dejado los ojos de Isobel desfigurados y rodeados de una púrpura cicatriz que dejaban sin luz las estrellas de sus pupilas, como un Sol que no alumbra o una Luna que no da el norte. Desde entonces, Isobel se había sentido desgraciada y humillada por cuantos compañeros de colegio había tenido, el inocente y cruel sentido del humor infantil habían hecho mella en su corazón mas que la lejía en su rostro.

La voz le siguió pidiendo que se acercara, hasta que Isobel se plantó delante del espejo y vio ante sí a una bella muchacha vestida de sedosas y blancas telas que flotaban por un viento que no existía, al menos no en el vestidor de Isobel. La voz, proveniente del espejo, le habló:

-Hola, Isobel.
-Ho....hola. ¿Quien eres?
-Quien sea no es importante, lo importante es que aquí estoy, delante de ti, mostrándote lo que podrías ser de no haber sufrido tan lamentable accidente.
-¿Y que quieres de mi? ¿Quien es la chica que veo en el espejo en lugar de mi reflejo?
-¿Acaso no te gusta lo que ves? El reflejo eres tu Isobel, o lo que podrías ser, si me obedeces.
-¿Obedecerte? ¿En qué? Yo no te conozco, no se quien eres.
-Llámame oportunidad, si acaso lo crees oportuno, pero sólo tienes que cruzar el espejo para convertirte en la muchacha que ahora ves ante ti.
-¿Cruzar el espejo? Y, ¿que hay al otro lado?
-Al otro lado no hay mas que la habitación en la que ahora estas, solo que cuando vuelvas a mirarte al espejo seguirás viendo a la muchacha que ahora ves...pero sin ser una visión imaginaria, serás tu misma y estarás curada de tus heridas.
-¿Seguro?
-Si.
-¿Sin nada a cambio?
-Tal vez cuando vuelvas algo habrá cambiado de la vida que ahora conoces, pero te aseguro que lo que pierdas te será rentable con lo que habrás ganado.

Isobel se quedó pensativa. Una parte de su interior no se fiaba de esa voz proveniente del espejo, no había decidido aún si confiaba en ella o no, pero la posibilidad de hacer desaparecer sus heridas era demasiado tentadora como para dejarla escapar. Desde que había sufrido aquel accidente muchos de sus sueños e ilusiones en la vida se habían difuminado con la rapidez con que aquel disolvente había hecho mella en su angelical rostro de niñez. ¿Acaso era verdad que podía, cruzando aquel espejo, hacer desaparecer su vergüenza? Isobel miraba con recelo al espejo mientras, instintivamente, daba un paso hacia él. El aura dorada seguía haciéndolo brillar en la oscura noche de invierno, algo en su interior le decía que se alejara de allí mientras, instintivamente, daba otro paso hacía el espejo...y lo cruzó.

Una habitación llena de nada la recibió al otro lado del espejo, no veía su vestidor, sus altas columnas de ropa, sus colmenas de madera llenas de zapatos y su dormitorio al otro lado de la puerta. En su lugar, Isobel sentía la presencia de algo maligno a punto de abalanzarse sobra ella desde los llantos que ahora escuchaba. Obligó a sus ojos a acostumbrarse a la nula luz que allí había y entonces pudo ver el horror que albergaba aquella sala de purga. Decenas de personas desnudas, en posición fetal y sin mas habla que un llanto sordo se encontraba mirándola con sus caras desfiguradas por trozos de cristal esparcidos por todo el suelo, trozos que multiplicaban por mil las miradas chirriantes de dolor de aquellos seres que se clavaban en Isobel.

-¿Donde estoy?!!!!! ¿Qué es esto?!!!!!!! ¿Donde me has llevado?!!!!!!

Una risa de ultratumba fue toda la respuesta que Isobel recibió...en un principio:

-Estas en la antesala del purgatorio donde aquellos que no han sabido aprovechar sus muchos dones cumplen condena. Yo no soy mas que su guardián y me alimento de almas puras y nobles atormentadas por sus miedos y temores. Tu, Isobel, no has sabido ver en tu interior y has sucumbido al miedo de tu rostro, por lo cual vagarás en esta sala el resto de la eternidad, lejos de la vida que has dejado atrás, a la que nunca volverás y que seguirá su curso sin ti. Has volado al mundo de los maculados, para jamas volver a ser visto por un alma limpia.

Isobel miró a todos los seres a su alrededor, aterrada por su visión y por cómo había sido engañada, sin haber sido capaz de valorar cuanto tenía en su vida: amigos, familia y mas gente a su alrededor que la quería que los que la acosaban. Ahora, aplanada por el peso de la culpa y apretada contra el suelo, sentía como sus pies rechinaban con el cristal que en él había. Cogió uno de ellos, se puso de pie, se lo acercó a los ojos...y empezó a gritar sin sonido mientras un charco de sangre crecía a su alrededor...

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...de pronto la luz volvió a ella.

Ya no estaba en aquella sala de purgas, volvía a estar en su habitación y sintió como los primeros rayos de Sol de una fría mañana de Navidad se posaban sobre sus ojos. Se levantó y corrió hacia el baño para mirarse ante el espejo y un sudor frío recorrió su espalda. Su rostro era bello y sin imperfecciones. Aquel sueño o pesadilla había sido verdad en parte, al menos hasta antes del punto en el que se había quedado presa de aquel lugar lleno de terror y maldad.

Corrió escaleras abajo y gritó "¡¡¡Mamá, mamá!!!". Mamá nos respondió, seguro que había salido a comprar bollos para desayunar. "¡¡¡Papá, papá!!!", pero papá no respondió. Que tonta era, estaban a martes, seguro que papá estaba trabajando, lo comprendió, pero se sentía impaciente por enseñarle a todo el mundo lo perfecto que era ahora su rostro. Salió a la calle pero no vio a nadie en ella, intentó entrar en la panadería pero estaba cerrada, corrió hacia la casa de sus vecinos pero nadie respondió, empezaba a estar extrañada pero fue sin parar de correr hasta la casa de su abuela, seguro que ella estaba allí para admirar cuan guapa era ahora su nieta, pero nadie allí le abrió la puerta. Que raro, llevaba un rato correteando por todo el pueblo y no se había cruzado con una sola persona, ningún coche en marcha ni ninguna chimenea exhalaba humo por su boca. Corrió de vuelta a casa, abrió la puerta de un empujón, entró en el salón...y calló al suelo desconsolada, la verdad la aplastó contra el suelo, las fotos de su infancia, de sus cumpleaños, las de los viajes con sus padres o las de éstos en días señalados habían desaparecido, no quedaba nada que hiciera honor a una vida en este mundo, su historia y la de sus seres queridos había sido borrada de su realidad hasta darse cuenta de que, en efecto, estaba sola en el mundo...y nunca nadie podría admirar su bello rostro.

domingo, 26 de diciembre de 2010

A punto de...

Sensación extraña. Llevo toda la noche con mil ideas en la cabeza, como si fuera una tormenta que remueve las hojas de un montón ya recogido. Llevo toda la noche con la sensación de que iba a escribir algo realmente bueno, conmovedor y penetrante. Aun así no consigo ponerlas en orden y sacar algo claro. Es frustrante. Harto de dar palos de ciego!!!!!

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Hold my hand



Esta vida no dura para siempre (agarra mi mano)
asi que dime a qué esperas (agarra mi mano)
mejor estar juntos (agarra mi mano)
que estar deprimentemente solos (agarra mi mano)

Porque yo he estado alli antes y tu también
pero juntos podemos estar bien,
porque cuando oscurezca y cuando haga frio nos agarraremos el uno al otro
hasta que veamos la luz del sol,
asi que coge mi mano, te prometo que hare todo lo que pueda,
las cosas mejoraran si agarras mi mano
nada podra separarnos si simplemente agarras mi mano.

Las noches comienzan a ser mas oscuras (agarra mi mano)
y no hay paz dentro (agarra mi mano)
asi que por qué complicar nuestras vidas (agarra mi mano)
combatiendo el amor esta noche.

Porque yo he estado alli antes y tu también
pero juntos podemos estar bien,
porque cuando oscurezca y cuando haga frio nos agarraremos el uno al otro
hasta que veamos la luz del sol,
asi que coge mi mano, te prometo que hare todo lo que pueda,
las cosas mejoraran si agarras mi mano
nada podra separarnos si simplemente agarras mi mano.

Puedo decir que estas cansada de estar sola
coge mi mano, no te vayas, agárrame,
hablame y dejame ser tuyo solamente,
porque puedo hacerlo bien hasta que amanezca.

Asi que coge mi mano, te prometo que hare todo lo que pueda,
las cosas mejoraran si agarras mi mano
nada podra separarnos si simplemente agarras mi mano.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Carrusel...



Ella no puede ocultar que no le importa con que dureza lo intente
Su secreto se disfraza tras sus mentiras
Y por la noche llora lejos de su orgullo
Con los ojos cerrados fuertemente, mirando fijamente su interior
Todos sus amigos saben por qué no puede dormir por la noche
Toda su familia se pregunta si ella está bien
Todo lo que ella quiere es deshacerse de su infierno
Todo lo que ella debe hacer es parar de bromear consigo misma

Ella solo puede engañarse a sí misma por mucho tiempo
Ella solo puede engañarse a sí misma por mucho tiempo
Ella solo puede engañarse a sí misma por mucho tiempo
Ella solo puede engañarse a sí misma por mucho tiempo

Soy demasiado débil para hacerme frente
Nunca sé por qué corres
Tan lejos, tan lejos de mí
Nunca sé por qué corres
Tan lejos, tan lejos de mí

Cuando viene como para vivir su vida
Él no puede ser advertido
Dice que lo tiene todo bajo control
Cree saber que no es un problema estar atascado
Pero en realidad, tiene un problema para dejarlo
Un adicto y no puede aguantar el reinado
El dolor es peor porque sus amigos sufren de lo mismo
Intenta aminorar el problema que tiene
Pero no puede bajarse del carrusel
Hasta que él lo haga parar

Él solo puede engañarse a sí mismo por mucho tiempo
Él solo puede engañarse a sí mismo por mucho tiempo
Él solo puede engañarse a sí mismo por mucho tiempo
Él solo puede engañarse a sí mismo por mucho tiempo

Soy demasiado débil para hacerme frente
Nunca sé por qué corres
Tan lejos, tan lejos de mí
Nunca sé por qué corres
Tan lejos, tan lejos de mí

Intenta volar con las alas que te di
Intenta hacer lo que crees y yo te salvaré
Intenta volar con las alas que te di
Intenta hacer lo que crees y yo te salvaré

Nunca sé por qué corres
Tan lejos, tan lejos de mí
Nunca sé por qué corres
Tan lejos, tan lejos de mí

Nunca sé por qué corres
Tan lejos, tan lejos de mí
Nunca sé por qué corres
Tan lejos, tan lejos de mí