Son dos cosas diferentes, es probable que a veces vayan unidas de la mano, pero no siempre van focalizadas hacia una misma cosa. Creer. Se pueden creer en muchas cosas, en las personas, en la amistad, religión...o se puede creer en los sentimientos. Diría que no soy una persona de fuertes creencias, sobre todo en lo religioso, me cuesta creer en cosas superiories a nosotros...o no, porque al final todos esperamos que haya algo mas allá que cuida de todos. De todos modos, este post no va sobre mi, o al menos no todo él, sino solo una parte. Las otras partes van sobre sentimientos, y esta vez no son sentimientos mios.
La primera parte de este post va sobre alguien y una historia, una historia que acabo como a veces parece que tiene que terminar todo, rompiendose, pero hay veces que la gente se empecina en seguir tirando de un hilo que no tiene nada atado en el otro extremo. Alguien el otro dia, como es raro en esa persona, abrió sus sentimientos hacia mi, y le salieron unas palabras que ya había escuchado antes y no había creido: "Hace un mes que casi todos los dias me despierto en mitad de la noche llorando, o me levanto por la mañana con los ojos rojos de haber llorado durmiendo". Dios, me quedé de piedra, paralizado. Como digo no era la primera vez que escuchaba esas palabras. No era posible. ¿De verdad es eso posible? ¿De verdad puede traicionarte el subconsciente de tal manera que te obligue a arrojar mientras duermes todas esas lagrimas que te impones a ti mismo esconder mientras estas despierto? No me quiero ni imaginar lo que debe llevar una persona por dentro, cuanto dolor y cuanto sufrimiento acumulado para que algo así te pase. Sea como sea, nadie debería pasar por algo así.
La segunda parte sí va un poco mas sobre mi, y sobre mis creencias. Todos saben qué es El Rocio, la semana pasada ya escribi sobre él y como lo estaba pasando. Todos saben de donde soy y como se vive aqui, normal, por otro lado, porque para bien o para mal he nacido en la cuna de El Rocio. Lo cierto es que llevaba años viviendolo de forma distante, años sin ir a verla por unas razones u otras. Primero por enfado, luego por imposibilidad y mas tarde por dejadez. Este año fue diferente todo, desde que empezo a clarear Mayo en mi pueblo no se escuchan mas que cohetes y tamborileros, sonidos que digamos que este año entraron de manera diferente en mi oido. Hice el camino, no pensaba hacerlo, pero unos amigos me convencieron en el ultimo momento, falté a una practica de la universidad para hacerlo...y aparte de la fiesta y la juerga me volvi a enganchar. Supongo que uno a veces consciente o inconscientemente intenta huir de ciertas cosas, creo que yo llevaba años intentando huir de esto...hasta que me ha vuelto a atrapar. Llego el domingo por la noche, terminé de trabajar bien tarde y pensaba irme a dormir, me encontre con algunos conocidos que me dijero que no me fuera, que estaban todos alli ya, que este año iba a salir prontito, asi que me quedé con ellos. No me fui a la reja, desgraciadamente no puedo, pero la esperé en la salida de la ermita. No se porque lo hice, supongo que si lo hubiera pensado dos segundos mas no lo hubiera hecho, pero empece a andar hacia ella, decidí llevarla un rato. Estaba cansado despues de todo el dia y era tarde, solo tenia 4 o 5 horas para dormir, pero algo me llevo a hacerlo, no se el qué. La verdad es que pensado friamente no debí hacerlo, me pude hacer muchisimo daño, de hecho a mi madre no se lo he contado, sí a mi padre porque los padres siempre son diferentes para estas cosas, no me regaño, solo me dijo: "Oscar, tienes que tener cuidado". No pude estar mucho rato mas, ya me habían dado las 4 y a las 7.30 empezaba de nuevo a trabajar. Pero me dio igual. Definitivamente habia hecho las paces con una parte de mi.

