miércoles, 21 de abril de 2010

Silencios rotos



Ahora que voy a contar

cosas que jamás he contado,

alguien debería escuchar atentamente,

porque es posible que leas cosas que

siempre pensaste que no sabía



Lo sé porque algo me ocurrió,

de repente, sin esperarlo,

mientras miraba llover por la ventana

esperando a que el mundo se volviera

de otro color del que no lo había pintado,

y si no fuera por ti aun hoy seguiría ahí,

mirando por la ventana el gris de la lluvia,

pero…



Ahora sé cómo te sientes:

Sola, delante del espejo,

mirándote a ti misma,

y preguntándote si es esto lo que quieres.



Estoy más que ciego,

porque, ¿quién podría abrir los ojos?

Si pienso en ti tantas veces como parpadeo,

pasando las noches perdido en la oscuridad,

queriendo ser hijo del amanecer.

Nunca alcancé esa luz tan confundida,

así que cierro los ojos solo para comprender,

pero…



Ahora sé cómo te sientes:

Sola, delante del espejo,

mirándote a ti misma,

y preguntándote si es esto lo que quieres.



Es difícil decidirte ángel o demonio,

porque sabes que aunque el cielo se estuviera cayendo

yo intentaría salvarte del infierno.

Elegiría un camino que me enseñara

a no perder la fe, aunque fuera en ti.

Y es que sabes que la vida y la ilusión

están bajo tu control, sabes ponerlas a mis pies,

pero…



Ahora sé cómo te sientes:

Sola, delante del espejo,

mirándote a ti misma,

y preguntándote si es esto lo que quieres.



Sabes de mis sueños y sabes mi necesidad,

sabes de mi ser en toda su profundidad,

aunque hagas como que no sabes nada

de mis cien personas en un solo cuerpo.

Sabes leer la mente y escribir en el corazón,

presa de un silencio roto en mal momento

que quizá pensaste que te salvaría,

pero…



Ahora sé cómo te sientes:

Sola, delante del espejo,

mirándote a ti misma,

y preguntándote si es esto lo que quieres.

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